actos delictivos en niños

Cuando los hijos cometen actos delictivos

Qué hacer si tus hijos cometen actos delictivos

Seguramente escuchar la frase “Amor no quita conocimiento”, se vuelve popular al juzgar un comportamiento de alguien, especialmente si es un adolescente, sin embargo, toma un sentido diferente si se está hablando del propio hijo porque no es fácil hacer cumplir la norma, dado que se hallarán muchas razones para tratar de justificarlo.

Nuestra sociedad se haya en una sin salida cuando de denunciar se trata, sobre todo si quien pretende darlo a conocer es el progenitor.

Existen diversas situaciones que a veces no son tenidas en cuenta por las familias y que sencillamente el adulto se vuelve permisivo sin darse cuenta, dado que conductas como amenazas, insultos, humillaciones, lesiones leves como arañazos o bofetadas, empujones, golpes y roturas de mobiliario, se perciben como habituales.

Es necesario comprender que el respeto por cualquier persona, pero especialmente si son los padres o cuidadores del menor, debe permanecer porque hace parte de los valores que identifican a alguien dentro de una sociedad y de las normas mínimas de convivencia.

Se encuentran diferentes factores desencadenantes de este comportamiento en los menores infractores, que se asocian a la desintegración familiar, a las dificultades económicas, a la falta de bases sólidas y al entorno social.  Todo esto puede conllevar al inicio en Consumo de Sustancias Psicoactivas (CSPA), después a la deserción escolar y luego a cometer actos delictivos.

comportamientos delictivos en jóvenes

Un acto delictivo puede ir desde un hurto hasta un homicidio y cuando se es joven en ocasiones no se dimensiona la afectación que hay en las diferentes esferas de la vida, poniendo en peligro su desarrollo afectivo, emocional, escolar, familiar, físico y social.

Dicho comportamiento, una vez conocido por los padres, debe ser denunciado ante las autoridades competentes.

Si bien es cierto, se convierte en una encrucijada, desde lo legal y de acuerdo a los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes (NNA), se puede manejar como un acto negligente e irresponsable por parte de la familia porque se estaría imposibilitando una adecuada formación, vulnerando el Derecho a la Rehabilitación y la Socialización en aquellos que hayan cometido un delito.  De la misma forma, no sólo los padres lo pueden dar a conocer, cualquier persona puede hacerlo.

La dulce firmeza

Tan importante es ser el proveedor económico que cubre las necesidades básicas de los hijos, como ser el modelo a seguir en su crianza.

Los hijos no copian lo que se les dice insistentemente, ellos calcan y reproducen lo que se hace.

Es común encontrar padres que pretenden ser los amigos de los hijos, sin embargo, se debe ser es amigable y cuando se hace esta diferenciación, el mensaje que se envía, cambia, porque ellos ya tienen suficientes amigos.

corregir a los hijos con comportamientos delictivos

Los hijos requieren una autoridad que forje su carácter y les ayude a asumir el mundo y sus retos.

Ahí la comunicación juega un papel vital porque si desde pequeños ha sido clara, ellos se sentirán seguros, sabrán qué esperar y encontrarán una correspondencia entre lo que se enseñó como bueno y lo que no y esto puede ser de gran ayuda cuando de asumir consecuencias se trate.

Probablemente existan muchas razones por las cuales los hijos infrinjan la ley, pero si cuentan con pilares tan determinantes en su vida como los padres o un núcleo familiar que permita entender sus equivocaciones, esta será la puerta para desarrollar una adecuada inteligencia emocional, entonces se podrá decir que se está haciendo la tarea.

La principal pregunta es qué hacer cuando los padres se enfrentan a dicha situación, y para contestarla es imprescindible:

  • Tener conciencia de que es un delito y requiere corregirse.
  • Mantener un canal de comunicación claro con el menor.
  • Evitar desesperarse y ser prudente con familia y amigos.
  • Remitirse a una comisaría de familia o al ICBF si es menor de 14 años.
  • Acudir a la Fiscalía si es mayor de 14 años.
  • Conocer el Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes (SRPA) Ley 1098 de 2006.
  • Solicitar acompañamiento psicológico ya que involucra y afecta a todos los miembros de la familia.
  • Colaborar con el proceso terapéutico.
  • Una vez termine su proceso, plantear alternativas como proyecto de vida.
  • Apoyar la práctica de una disciplina o deporte.

Lo más importante es crear conciencia y realizar prevención en todos los aspectos, brindar afecto, pero con exigencia, formar con el ejemplo, recordar siempre que es su hijo, que está en proceso de aprendizaje y que los adultos son el referente.

Adolescentes con comportamientos delictivos

Tener claro que los hijos deben conocer las normas del hogar, del colegio y las sanciones que genera no acogerse a ellas.  Conocer a los amigos de sus hijos y las influencias que reciban del medio.

Permanecer enterado de las redes sociales que estos frecuentan y dialogar con ellos a cerca de las mismas.

Comprender que independientemente de la edad, los hijos siempre necesitarán besos, caricias y abrazos pero que cuando cometan una falta, por más pequeños que parezcan, deben asumir las consecuencias y la congruencia en la actitud de los padres ayudará a formar verdaderos seres humanos.

 

Cristina Isabel Meléndez Andrade

Psicóloga Universidad de Manizales

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *